Patim y UNAD reclaman desarrollar reglamentariamente la figura de las zonas saturadas de establecimientos de juego que ya contempla la Ley valenciana del Juego. La propuesta permitiría a los ayuntamientos suspender nuevas autorizaciones y traslados en determinadas áreas, aplicando criterios como la densidad de población y la vulnerabilidad socioeconómica.
La iniciativa vuelve a situar el control territorial de la oferta en el centro del debate regulatorio. Patim y UNAD consideran que la falta de un procedimiento específico limita actualmente esta herramienta, mientras que su desarrollo podría traducirse en nuevas restricciones para la apertura y reubicación de locales de juego.














